viernes, 31 de diciembre de 2010

Vulgarizaciones y estupideces

 Las dichosas pantallas seducen más que el cesped

En una de las últimas entradas de su blog, el maestro Blakeway se refería al proceso cada vez más acelerado de 'futbolización' que está padeciendo el rugby estos últimos años. Que ciertas conductas y modales se van erosionando queda claro en la mayor parte de partidos que uno pueda ver hoy día. Desde el espantoso cortejo de las cheerleaders (básicamente en el hemisferio sur), hasta los colorines estrambóticos de camisetas (caso de Stade de France y del segundo equipaje, por ejemplo, de los Cardiff Blues), pasando por las cada vez más evidentes e insoportables muestras de falta de respeto al rival y al árbitro, el rugby se va pareciendo progresivamente al fútbol, y eso es una noticia nefasta. Los gritos en el sagrado Twickenham este pasado noviembre cuando O'Connor se preparaba para tirar a palos puede que sea ya la gota que derrama el vaso. Pase  que suceda en Francia, donde el fair play nunca ha sido una norma de cumplimiento estricto, pero que esta forma de gamberrismo se dé en el mismísimo Twickenham, histórico escenario que es, de hecho, el estadio de rugby más grande del mundo (si no me equivoco), resulta vergonzoso y deprimente.

Otra de las cosas que más me revientan últimamente, y que es de hecho un contagio del mundo del espectáculo que rodea otros deportes, es esa puñetera manía de demasiados espectadores en el campo, que están mucho más pendientes de las dichosas pantallas gigantes que del mismo terreno de juego. No me entra en la cabeza esa locura que se percibe, a sur y a norte, en la que todos tienen el ojito puesto en la pantalla con la esperanza de que una cámara los enfoque y así poder desplegar un ridículo repertorio de gestitos-grititos-saltitos que no provocan más que vergüenza ajena a aquel que lo está viendo desde casa. Es cierto que no todo el mundo lo hace, y no todos son igualmente patéticos en sus efusiones, pero ya son los suficientes como para ver en esta conducta infantil otra muestra más de vulgarización que se ha ido imponiendo casi sin darnos cuenta.

No se trata de ponerse trascendental, pero no hay duda de que el ethos oval se va erosionando, siendo sustituido por unas maneras impropias de este deporte que también es una moral y una filosofía. Tal vez era la consecuencia lógica tras la implantación del profesionalismo y el cierto auge del rugby en determinados puntos del planeta estos últimos años (sobre todo desde el pasado mundial); probablemente, cuanta más gente se vaya decantando por el rugby, más se vean este tipo de comportamientos penosos. Pero a la masa también se le pueden enseñar modales. Esperemos, aunque lo veo difícil, que este 2011 las cosas se puedan ir reconduciendo.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

¿Habrá dominio inglés en 2011?



Se me hace la boca agua viendo otro video realizado por el autor del anterior, guettebaRV: la más reciente época dorada del rugby inglés, la que le llevó a dominar primero el rugby europeo y después el mundial entre 2001 y 2003, con coronación mayestática en Australia, en el que hasta el momento es el único título mundial para una selección del hemisferio norte. Viendo este video repleto de jugadas maravillosas de Robinson, Wilkinson, Dawson, Greenwood, Lewsey o Dallaglio (video, por cierto, narrado casi totalmente por mis dos 'voces post-McLaren' predilectas del universo ovalado: Miles Harrison y Edie Butler), surge la esperanza de si la actual Inglaterra de Johnson podrá llegar a alcanzar, este próximo 2011, al menos una parte de las cotas dominantes del equipo dirigido por Sir Clive Woodward. Si la progresión inglesa sigue los cauces de estos pasados tests (tanto de junio como de noviembre), quién sabe si será posible ver a Inglaterra llevándose la próxima edición del VI Naciones (a mi juicio, esta vez son los favoritos) y luchando por el título del mundial que se disputará en Nueva Zelanda (aquí lo tienen más complicado).

Del equipo casi invencible de la era 2001/03 todavía quedan en la trinchera un resucitado Wilko (que este año está jugando mucho mejor que la temporada pasada. Ya asentado en el rugby francés, debería ser el líder de Inglaterra este 2011), Thompson, Moody o Tindall, y en menor medida Simon Shaw o Worsley (Simpson-Daniel, Ben Cohen, Julian White, Balshaw y Grewcock también siguen en activo, pero hace años que no son convocados para defender al Quince de la Rosa), y quién sabe si Foden será capaz de vestirse de Robinson, Ashton de Lewsey, Flutey de Greenwood, Youngs de Matt Dawson, Haskell de Dallaglio o Lawes del propio Martin Johnson.

No estaría nada mal, la verdad, que el país en el que se inventó este maravilloso deporte pudiera reverdecer sus años más exitosos.

martes, 28 de diciembre de 2010

Resumen del 2010



Sigue mi falta de tiempo para ver partidos, así que de momento trato de subsanar la escasez de entradas con este video que he encontrado en el blog Con H de blog. Se trata de una recopilación de imágenes y sonidos de cosas que han sucedido en el mundo oval este año 2010 que va ya desintegrándose.

PS: a destacar la eclosión internacional de varios jugadores que aparecen en el video, como Gio Aplon, Foden, Dagg y, por encima de todos, Kurtley Beale (vaya meneo que le pega a Muliaina en el ensayo que culmina Mitchell, min. 3'02).

jueves, 23 de diciembre de 2010

Leinster sigue siendo el verdugo de Clermont



Si el año pasado Leinster ya eliminara a Clermont en los cuartos de final de la Heineken, este año los franceses han vuelto a sucumbir en Dublín (aunque esta vez el partido se disputara en el Aviva Stadium). Aunque en esta ocasión han dado peor imagen y la derrota, en consecuencia, ha sido más severa (del agónico 29-28 del año pasado hemos pasado a un claro 24-8). A pesar de mantener el dominio del oval durante gran parte del encuentro, la posesión fue totalmente infructuosa y no se tradujo más que en un único ensayo conseguido por Nalaga tras un maul. Fue Leinster el que tuvo el dominio territorial (a ratos abrumador, pues Clermont apenas se acercó a la línea de 22 rival), y el único equipo que demostró un empuje que realmente ambicionara la victoria. Los irlandeses estuvieron más concentrados, funcionando perfectamente como un equipo entrenado y rodado, lo que les permitió aprovechar sus oportunidades para ponerse líderes de su grupo de la Heineken y dejar, de paso, muy tocadas las aspiraciones del vigente campeón de la liga francesa.

Clermont tuvo problemas en casi todas sus líneas, especialmente en el scrum hasta que entró el veteranísimo Ledesma para sustituir al mejorable Paulo. Pero también fue muy deficiente el juego a la mano, especialmente Benoit Baby (desde luego, es mejor Floch para jugar de 15). Incluso se permitieron alguna chulería con el árbitro, el galés Nigel Owens, que castigó con 10 metros el silencio retador de Lauaki (cuando Owens le preguntaba si había entendido lo explicado).

martes, 21 de diciembre de 2010

Tindall asalta el hogar de los Windsor


Según informa hoy mismo la prensa, el campeón del mundo con Inglaterra en 2003, capitán de Gloucester e indispensable en el proyecto de Martin Johnson, el fenomenal Mike Tindall (dueño de una de las narices más torcidas que he visto nunca), formará parte en breve de la Casa Real Británica. Si nada lo impide, se casará el 2011 con una nieta de la Reina Isabel II, en un caso más de enlace que suma elementos 'plebeyos' a una realeza encaminada a su inevitable autodestrucción (aunque para un servidor, of course, mayor grado de realeza ostente el mundo oval que aquel que pernocta en Buckingham). No es que el 'cuore' sea un ámbito que me interese, pero le queda a uno cierta esperanza (desesperada) de que este enlace pueda aportar algo más de visibilidad, mediática y social, al rugby. Por si acaso, esperaré sentado la consumación de tan alocada quimera.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Entrevista a Miles Harrison



Ya he comentado en alguna ocasión que para mí, junto al galés Edie Butler (BBC), el inglés Miles Harrison (Sky) es el mejor narrador televisivo de rugby que hay actualmente. El rigor, la mesura y también la intensidad se combinan en esta voz de evidente acento british, de tal manera que incluso los partidos más plúmbeos me los alegra su estilo narrativo. Particularmente, me encanta su forma de narrar las tarjetas rojas, y hace unos días pudo recrearse de nuevo con su forma dramática de cantar la expulsión gracias al 'decapitador' Xavier Rush (recuerdo otra reciente, de la temporada pasada, el pisotón de Grewcock a Stephen Ferris)

Dejo una entrevista algo improvisada que le realizaron en plena celebración del último Mundial, disputado en Francia en 2007.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Inglaterra se estanca, aunque no tanto



Por culpa de la tesis, he tardado un par de semanas en poder ver el Inglaterra-Sudáfrica (11-21) de los tests de noviembre, y aunque la victoria de los visitantes fue clara y merecida, tampoco he podido apreciar la 'tremenda superioridad' a la que se refería una gran parte de la prensa especializada en el Reino Unido. Las crónicas hablaban de un dominio prácticamente total de los Springboks pero, una vez visto el partido, esa superioridad sólo se sustancia entre los minutos 58 y 70 del partido (también al final de la primera parte). Tal vez haya pesado en la prensa británica las expectativas disparadas tras la enorme victoria conseguida, dos semanas atrás, ante Australia. Posiblemente lo que apuntaba ese partido, y que sólo en parte se ha visto frustrado en este último encuentro, haya exagerado ciertas exigencias para con el equipo de Martin Johnson. Sin embargo, ya ante Samoa se pudo ver que todavía le falta trabajar más de un aspecto a los de Johnno, además de precisar un asentamiento más definido de sus mejores características. Falta un segunda línea que pueda acompañar a Lawes (Palmer no da el nivel), que Crane sustituya a Easter (desaparecido demasiadas veces en los momentos clave, y ante los africanos no fue una excepción), las reincorporaciones de Jonny Wilkinson y Riki Flutey (creo que el mejor acompañante que puede tener Mike Tindall en la línea de centros) y que Banahan cuente con más minutos.

Ante Sudáfrica, el trío Youngs-Ashton-Foden, que tan buenos resultados había dado ante los wallabies, se encontró con muchos más problemas para desplegar sus virtudes. La defensa Springbok, con un imperial Frans Steyn al mando, ató en corto todas las evoluciones ofensivas de los locales, no permiténdoles más que el ensayo regalado por Van der Linde, ya al final, y varios acercamientos a la línea de marca. Los sudafricanos tampoco realizaron un gran partido ofensivo, fallando incluso Morné Steyn más de la cuenta con el pie. Sin embargo, y por tercera vez en estas series otoñales, la aparición de Willem Alberts en la segunda parte (resulta increíble que, partido tras partido, el mediocre Peter de Villiers se empeñe en concederle repetidamente a Deon Stegmann una titularidad que no se ha ganado este año, dejando al colosal Alberts, mejor tercera línea de la pasada Currie Cup, en el banco) resultó decisiva para que los Springboks dominaran el juego consiguiendo ensayos que ampliaban decisivamente las distancias.

jueves, 16 de diciembre de 2010

O'Connell toma el té con Keith Wood



Dos históricos del rugby irlandés, Paul O'Connell y el retirado Keith Wood, se citan para hablar del esperadísimo Grand Slam 'verde' del año pasado alrededor de unas tazas de té. El último capitán de los British & Irish Lions está de actualidad tras regresar este pasado fin de semana a los terrenos de juego tras una sesión que lo tuvo retirado durante varios meses. A los pocos minutos de ingresar en el terreno de juego, O'Connell soltó el brazo contra el rostro de Jonathan Thomas, para ser expulsado por el francés Christophe Berdos. La sanción hecha pública hoy mismo le dejará de nuevo fuera de los terrenos de juego cuatro semanas más.

Nota: esta entrada debería haber aparecido en el blog ayer por la tarde, pero los problemas técnicos que han hecho célebre a Telefónica han retrasado el acontecimiento.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Escocia en noviembre



La Escocia de Andy Robinson me sigue despertando sentimientos opuestos y algo confusos. Por una parte, se nota que ha mejorado sustancialmente con respecto a la época de su antecesor en el cargo, el sobrevalorado en su momento Frank Hadden, pero por otra parte siguen manteniéndose una serie de elementos que lo convierten en un blanco asequible para demasiados equipos. En el cómputo negativo hay que insistir en un aspecto del juego en el que no experimentan mejora alguna: los ensayos. El juego ofensivo de los caledonios sigue siendo muy deficiente, entregado como se encuentra a la bota mágica de Dan Parks (y de Chris Paterson cuando éste no se encuentra lesionado). Los tres cuartos siguen sin entrar excesivamente en juego, y eso se nota todavía más ahora con la baja parece que definitiva del rapidísimo Thom Evans. A base de drops y tiros a palos es difícil ganar regularmente, aunque a veces se pueda dar la campanada, como de hecho ha sucedido en los dos últimos años de las giras otoñales. Un único ensayo, obra del felizmente recuperado para la selección Nikki Walker, el poderoso ala de los Ospreys de Swansea, es un bagaje muy pobre para 3 partidos (Nueva Zelanda, Sudáfrica y Samoa, ganándose este último gracias a un penalty transformado, en el último minuto, por Ruaridh Jackson).

Sin embargo, la delantera escocesa vuelve a vivir grandes momentos. Aunque su defensa en general ha sido muy irregular, pues tras la calamitosa actuación ante los All Blacks, cuando encajaron unos 6 o 7 ensayos y una paliza tremenda (3-49), todos relacionados con pésimas actuaciones defensivas de los locales, marcaron un gran nivel ante los Springboks, a los que sorprendentemente vencieron 21-17, tras contener el poderoso ataque de los sudafricanos. Ante los campeones del mundo mostraron su mejor cara, la misma que los llevó a derrotar a Australia hace poco más de un año o a Irlanda en Dublín el pasado VI Naciones: explotando los recursos de los que disponen, es decir, atando en corto los despliegues ofrensivos rivales, muy serios en las coberturas, no despistándose en los line outs (salvo en el que permitió a Willem Alberts anotar el único ensayo de su partido) y con unos flankers poderosos y con más posibilidades ofensivas que sus alas. Jugadores que estuvieron nefastos ante los All Blacks, como Southwell y Morrison, despertaron a tiempo ante los Springboks, y eso su equipo siempre lo nota. Pero después de cambios tan drásticos, sigo sin saber hacia dónde avanza la Escocia de Andy Robinson. Mejor que la de Hadden, desde luego, lo es.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Mtawarira, la bestia universal



Estas ya cerradas giras de noviembre me han revelado que la condición 'bestial' de Tendai Mtawarira es universal. Me refiero a que los ruidos que generalizadamente orquesta todo el estadio cada vez que el fabuloso prop izquierdo de los Sharks de Durban agarra el oval no se limitan al escenario del hemisferio sur. No sólo los aficionados de los Sharks rugen cuando 'The Beast' Mtawarira avanza balón en mano, sino que también lo hacen los de Johannesburgo, Ciudad del Cabo, Pretoria o Bloemfontein, pero incluso en Nueva Zelanda y Australia siguen también este rito reciente. Lo que no sabía es que en Europa se ha transmitido esta forma de respeto para el primera línea que acabó con el prestigio de Phil Vickery (algunos pueden pensar que lo ridiculizan con este griterío, pero no es así), y celebro que así sea.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Nigel Owens los convoca a todos



Mientras trato de sacar algo de tiempo para poder ver (y, en consecuencia, comentar) algunos de los últimos partidos de los tests de noviembre, me ha llamado mucho la atención algo que sucedió el pasado fin de semana en la Magners, en el partido entre Leinster y Scarlets.

No suele ser habitual ver escenas como la que protagonizó el árbitro galés Nigel Owens tras una trifulca entre jugadores de ambos equipos. Si lo habitual es ver que basta llamar a los respectivos capitanes para solucionar el problema, y a veces también a los responsables (uno de cada equipo) de la trifulca en cuestión, Owens se sacó de la manga una medida muy llamativa y tal vez exagerada, convocando a su alrededor a la totalidad de los contendientes, los 30 gladiadores del combate, para advertirles de forma general.

Desde que este verano fuera arrollado por el brutal Schalk Burger, Owens está haciendo cosas muy raras.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Jason Robinson en Total Rugby



El autor del único ensayo conseguido por Inglaterra en la final que le dio el triunfo mundial en 2003, y uno de los mejores alas de las últimas dos décadas, Jason Robinson, entrevistado en Total Rugby junto a una acogedora chimenea, rememorando antiguas pero todavía cercanas hazañas.

martes, 30 de noviembre de 2010

Milagro en Mallorca



Pensaba acudir al campo del Príncipes de España, en el polígono industrial de Son Castelló (afueras de Palma), pues la ocasión lo merecía. Pocas veces se acerca la selección española a Mallorca. Pero, como ya me sucedió con el concierto de Leonard Cohen, el año pasado, unas serie de circunstancias no demasiado insalvables me impidió ir a ver la sorprendente victoria de España ante la mundialista Namibia, 33-20. Tuve que conformarme con ver el partido, de madrugada, en el formato que siempre he disfrutado el rugby hasta ahora: sentado en el sofá, a oscuras, frente al televisor, en este caso sintonizando Teledeporte (la otra modalidad es sentado en un taburete, rodeado de británicos, en los pubs Hogan's u O'Briens).

Teniendo en cuenta la calidad de los contendientes, el partido no fue malo. Además, pudimos comprobar que el nuevo proyecto de Regis Sonnes aporta una serie de novedades positivas, y es que los legionarios franceses que ha ido reuniendo para defender los colores de España han mejorado apreciablemente las posibilidades de este equipo. Especialmente en el scrum se nota la diferencia con otros partidos, aunque también es cierto que no soy un experto en las evoluciones del rugby patrio. También se nota que el zaguero Mathieu Paluchón aporta cosas, como prometió Sonnes, que difícilmente se encuentran en la liga nacional. Recordemos que Peluchón debutaba en el partido en el que consiguió un ensayo, además de patear con bastante solvencia a palos (aunque mejorar a Gratton tampoco resulta una tarea excesivamente complicada). El dominio fue total, incluso en los momentos de inferioridad numérica. A Namibia le faltaba su estrella, el rocoso flanker de los Saracens, Jacques Burger, pero tampoco es excusa para ofrecer tan poco en un partido arbitrado por un señor portugués que se llama José Mourinha (sic).

Queda claro que el rugby español, visto lo que aporta el 'producto patrio', se encuentra en manos de legionarios franceses y argentinos que permiten poder mantener un cierto nivel para tratar de hacer frente a aquellos rivales (Rumanía, Rusia, Georgia, Portugal) que nos han ido dejando atrás con el paso de los años, al haber asimilado mejor el cambio del paso al profesionalismo.

Ante la imposibilidad de conseguir imágenes del partido, dejo arriba un reportaje muy mejorable que realizó la televisión autonómica balear, sobre un entrenamiento de la selección española en las instalaciones de Son Moix.

jueves, 25 de noviembre de 2010

La situación de Gales


Mucho se está hablando últimamente sobre las malas sensaciones que habitan el cuerpo de la Gales rugbística, atizados a partir del frustrante empate ante Fiji por las declaraciones del equipo técnico, sobre todo del seleccionador Warren Gatland, personificando el mal resultado del pasado viernes en una serie de jugadores, con el ex-capitán Ryan Jones a la cabeza. El equipo lleva unos seis partidos seguidos sin experimentar la fuerza catártica de la victoria, y eso tal vez ha agravado ciertas percepciones sobre su actual estado.

Sin embargo, a pesar de los resultados, me parece que las cosas se están sacando de quicio, pues Gales no está desempeñando unos partidos tan malos este noviembre. Primero, hay que tener en cuenta que su equipo titular ha sido desmoronado con una serie de bajas decisivas, que han llegado en el peor momento (Halfpenny, Roberts, Davies, Shane, etc.). Pero si uno ha podido ver los tres partidos jugados hasta ahora se da cuenta de que contra Australia dieron mucha guerra, dominando la primera parte y dando una lección majestuosa a los Wallabies en el scrum. En la segunda encajaron 3 ensayos (fruto del espectacular ataque de los chicos de Deans), pero nunca perdieron la cara a los australianos, y casi hasta el final tuvieron algunas opciones de variar el marcador (hasta el penalty transformado por O'Connor). Desde luego, fue un partido muy superior el desempeñado por su parte con respecto al Gales-Australia del año pasado, que significó un baño en toda regla y un ridículo para los de casa.

Ante Sudáfrica el partido todavía fue mejor, a pesar de la derrota (por sólo 4 puntos de diferencia). 3 ensayos a 2, una portentosa actuación atacante en la primera parte (con la futura gran estrella George North al mando, el ala de los Scarlets que sólo tiene 18 añitos), y una consistente fuerza defensiva (los dos ensayos de los Springboks llegaron casi seguidos gracias al gran trabajo de sus insuperables hombres altos de la delantera (Matfield, Alberts, Spies, etc.) al inicio del segundo tiempo. Al final incluso tuvieron a los sudafricanos totalmente arrinconados en su línea de marca, rozando un ensayo que habría concedido una justa victoria a los galeses.

Lo de Fiji sí resultó más preocupante, pero hay que tener en cuenta que los polinesios son un rival complicado que el viernes jugó un grandísimo partido, con una consistencia y ambición que no suelen acostumbrar en sus giras europeas. El resultado y fases del juego son preocupantes para los galeses (muy errático juego a la mano), pero queda lejos del pesimismo casi desesperado que algunos han evidenciado estos últimos días.

Prueba de que las declaraciones de Gatland sobre Ryan Jones parecen más fruto de la adrenalina que de una decisión de convertir al tercera de los Ospreys en el chivo expiatorio de Gales, la tenemos en que Jones formará parte del 15 titular que este sábado se enfrentará a la todopoderosa Nueva Zelanda en Cardiff.

martes, 23 de noviembre de 2010

Martyn Williams en Total Rugby



El galés Martyn Williams, veterano (35 años) superviviente de todos los combates posibles, casi centenario con los dragones, Lion en dos giras, habla para Total Rugby mientras su selección se debate en una crisis desesperante en la que encadena ya media docena de partidos seguidos sin vencer tras su último empate en el Millenium ante Fiji (partido que ha despertado el celo inquisitorial del seleccionador Warren Gatland, que ha escogido al ex-capitán Ryan Jones como chivo expiatorio).

sábado, 20 de noviembre de 2010

Recuerdos del pasado Mundial



A diez meses del inicio del próximo Mundial, que se celebrará en Nueva Zelanda a partir de septiembre del 2011, dejo este breve video que recopila algunas de las imágenes más emotivas del Mundial de Francia 2007.

martes, 16 de noviembre de 2010

Vuelve la gran Inglaterra



Parece (con Johnno las cautelas nunca están de más) que las mejoras evidenciadas por Inglaterra en su enfrentamiento con Nueva Zelanda se han confirmado este sábado en Twickenham frente a la poderosa Australia, que llegaba como el único equipo que este año ha podido batir a los temibles All Blacks pero que fueron vapuleados de forma sorprendente pero contundente. A Johnno le está pasando como a su colega De Villiers: ambos consiguen sus mejores aciertos cuando rectifican (el sudafricano cuando 5 de sus piezas clave en el éxito del Tri Nations 2009 comenzaron esa temporada en el banquillo, como segundas opciones). Va quedando claro que el equipo lento y pesado que era la Inglaterra de Johnson hasta la penúltima jornada del VI Naciones, cuando empataron miserablemente en Murrayfield ante la débil Escocia, necesitaba la entrada del 'Trío Maravilla' Youngs-Ashton-Foden, que le ha dado una velocidad y una inspiración indispensable para poder batir a los colosos del sur. Lo de Youngs fue para enmarcar, una lección de cómo se dirige a un equipo de rugby, con ambición y cabeza, imprimiendo ritmo cuando toca para poner en marcha unos endiablados tres cuartos, o dejando que la acumulación de fases de su poderosa delantera (cómo se vaciaron los tres bestias de la primera línea) vaya laminando poco a poco al rival. Youngs dejó claro, ante un enorme competidor como Will Genia, que ahora mismo es uno de los mejores 9 del mundo oval, con galones de consagración internacional. Ashton y Foden, la pareja de Northampton, volvió a demostrar también que poseen una verticalidad asombrosa y un físico más propio de jugador del hemisferio sur que del norte. La capacidad de desborde que muestran ambos está resultando ser un arma temible para los rivales de los ingleses, y el partido del sábado fue un ejemplo portentoso de estas nuevas fuerzas con que cuenta el Quince de la Rosa.

Todo el equipo estuvo a una elevadísima altura, maniatando a uno de los mejores ataques del mundo. Flood estuvo perfecto con el pie y muy participativo con el oval en la mano, e impresionante también fue lo de Cueto, que por lo general no me suele entusiasmar, pero que casi siempre pudo romper la débil línea australiana, que realizó un partido nefasto en defensa, con numerosísimos placajes fallados. También Lawes ha dejado claro que puede ser uno de los mejores del mundo en su puesto, con buen nivel arriba en los line outs, abajo en los rucks, y también con capacidad de hacer daño con el oval en las manos. En fin, que ahora sólo falta que no se lesiones ninguno del citado Trío, básicamente, y que se reincorpore Wilko (la gran temporada que está realizando con Toulon da pistas de que su participación puede mejorar incluso la aportación de Flood (y eso que el centro-apertura de los Tigers está ahora mismo seguramente en su mejor momento con la zamarra inglesa), para que Inglaterra pueda luchar de nuevo por un título, ya sea VI Naciones o Mundial. De momento, a ver si son capaces de devolverle la paliza del 2008 a los Springboks en Twickenham.

En cuanto a Australia, repetición de lo ya visto en otras ocasiones: a día de hoy son el equipo más bipolar del mundo, capaces de actuaciones temibles junto con desastres absolutos. Ya han demostrado muchas veces los de Deans que les falta regularidad. Calidad tiene muchísima, pero sin regularidad, y con un tipo que representa mejor que nadie ese ánimo maníaco-depresivo como es Quade Cooper (que cuando no brilla es un auténtico boquete para su línea defensiva), poco se puede hacer en las grandes citas. Lo único salvable de los Wallabies fue Kurtley Beale, que ahora mismo es sin duda uno de los backs más en forma del mundo y que ya tiene patentadísimo ese sombrerito tan mono que hace picando sutilmente el oval con el empeine, gracias al cual consiguió el sábado uno de sus dos ensayos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Doble vara neocelandesa



Curioso un video que ofrece Rugby Dump en el que se puede apreciar dos visiones opuestas de un mismo hecho: el alevoso cabezazo por la espalda de Keven Mealamu al capitán inglés Lewis Moody el pasado sábado en Twickenham, por el cual Mealamu ha sido sancionado con sólo 2 partidos (reducidos de 4 tras la apelación). Mientras que en la primera narración, la neocelandesa de Grant Nisbett, el mismo que condenaba (con razón) hace sólo unos meses una jugada calcada de Bakkies Botha contra Jimmy Cowan (9 semanas la cayeron al Springbok), se produce un vergonzoso silencio a medida que se ofrecen las repeticiones de la agresión de Mealamu, en la de inglesa de Sky, por contra, con el gran Miles Harrison al micrófono, Stuart Barnes sí que pone su voz al servicio de lo que plasman las imágenes.

martes, 9 de noviembre de 2010

Esperpento en el Aviva Stadium



Poco se puede decir de los primeros 65 minutos del Irlanda-Sudáfrica (21-23) disputado el pasado sábado en el Aviva Stadium de Dublín: un recital de despropósitos, un infinito encadenamiento de errores que dejó por los suelos la calidad que prometía el partido. En parte la lluvia tuvo algo que ver, pero la enorme cantidad de errores en el juego a la mano, los line outs que una vez sí y otra también regalaban los locales, la sarta de penalizaciones que Owens le fue cobrando a los Springboks, hizo que la experiencia de ver el partido fuera una tortura. Ganó el menos malo, el que supo aprovechar algunos de los errores rivales más clamorosos (como el ensayo de Smith, que nace de un line out a favor de Irlanda, en la línea de 22 del campo sudafricano, y que un inoperante Reddan regaló al flanker de los Cheetahs), pero ninguno de los dos hizo méritos para celebrar nada. Por eso, tras una victoria rácana y agónica, no entiendo la celebración exaltada de algunos Springboks nada más acabar el partido. Que se lo hagan mirar, porque celebrar de esa guisa partidos tan deplorables dice mucho sobre su situación actual, tras el ridículo perpetrado en el Tri Nations. A algunos de ellos ni siquiera se les vio prácticamente en acción, como es el caso de Basson, Stegman o Kirchner, y debería mejorar bastante la cosa si no quieren encontrarse con alguna seria derrota en este tour europeo.

Como decía, el partido de rugby comenzó a los 65 minutos, tras la previa tortura de despropósitos, más o menos cuando Kidney decidió sacar a los eternos O'Gara (que estrenaba su entorchado número 100 con Irlanda) y Stringer, que convirtieron a la espantosa Irlanda que habíamos sufrido antes en aquella que hace año y medio encandiló en el VI Naciones. El bonito ensayo de Aplon, tras jugada en la que colaboró el debutante Lambie, despertó la furia de la pareja de medios de Munster, que imprimió en su equipo un furioso ritmo de caballería para conseguir dos ensayos casi seguidos (Bowe y Kearney) en los que se les vieron las vergüenzas defensivas a los Springboks, especialmente a la 'pulga' Aplon, muy desafortunado en ambas acciones. Sólo el segundo intento de conversión de O'Gara, que impactó en un poste, impidió el empate.

domingo, 7 de noviembre de 2010

El día de la marmota en Twickenham



Se tituló El día de la marmota una conocida película dirigida por Harold Ramis y protagonizada por Bill Murray en la que un individuo veía como su vida quedaba impotentemente reducida a la tortuosa repetición del mismo día. El día era siempre el mismo, pero no necesariamente sus contenidos vivenciales resultaban idénticos. Únicamente a partir de una costosísima progresión, fruto de cambios graduales de los que ni él mismo se daba cuenta, pudo superar ese encallamiento temporal-existencial. Pues algo así le está pasando a Inglaterra, sobre todo con Nueva Zelanda de partenaire. La historia se repite cada noviembre desde el año 2002: derrota en casa, victoria de unos All Blacks (la novena seguida frente a los De la Rosa) que parecen jugar en Twickenham casi con mayor comodidad que en el mismísimo Eden Park (16-26. Crónica de Eddie Butler). Pero poco a poco, como en la película de Murray, se van apreciando unos cambios que, si de momento todavía no pueden prometer una victoria redentora, sí que apuntan a su posibilidad a medio plazo. Inglaterra volvió a morder el polvo en Twickenham, pero en esta ocasión las diferencias existentes entre un equipo y otro se fueron limando hasta el punto de que los locales tuvieron opciones de empatar el partido en el último tramo. Le faltan todavía una serie de ajustes a los de Johnno, por ejemplo, mayor nivel físico (todavía se nota demasiado que las selecciones del hemisferio sur son más atléticas y tienen más fondo), más concentración en momentos clave (los errores en el juego a la mano siguen siendo desesperantes entre los ingleses) y determinados cambios en el equipo titular (de los que me sobran Cueto, Palmer y tal vez Hape e Easter) para poder tener opciones de victoria en el 2011, con el VI Naciones y el Mundial. De momento se nota que los 3 fenómenos que, casi a la fuerza, se ha visto obligado a introducir en el equipo, y hablo del trío Youngs-Foden-Ashton, le dan unas posibilidades que antes no se tenían, como capacidad de desborde, creación de espacios y verticalidad, talento e ingenio, etc., pero me habría gustado que estos cambios ya se hubieran introducido al inicio del pasado VI Naciones, y no precipitadamente en los tests de junio, porque así habría un mayor rodaje que se apreciaría a día de hoy. Lo que queda de estos tests de noviembre deben ser claves para ese rodaje, para que la confluencia de dos estilos, el de delantera correosa y potente (a los All Blacks los llegaron a poner en aprietos muchas veces), con juego corto y de choque, junto al más atractivo de tres cuartos creativos con capacidad para romper las líneas rivales, puede dar sus frutos. Si le añadimos a este 15 de ayer el gran Wilko en lugar de Flood, y cambiando a Cueto por Banahan, Easter (se viene demasiado abajo físicamente en las segundas partes, y tal vez por ello comete excesivos errores) por Jordan Crane, Hape por Flutey y Palmer por Attwood, Inglaterra tendrá mucho que decir en el 2011 (deberíamos tener en cuenta también, que además de la descomunal calidad de los All Blacks, hay algo muy importante que tienen a favor, y es que Henry lleva ya siete años en el cargo, y trabajando exactamente con la misma columna vertebral, la formada por McCaw, Carter y Muliaina, que ya le ha dado muchos títulos a su país, mientras que Johnson, además de ser peor seleccionador, está todavía montando un equipo que no ha encontrado una línea regular de juego desde el año 2003, año desde el que no ha vuelto a ganar prácticamente nada, salvo unas cuantas Calcutta Cup).

Pero, pasando al partido en sí, y tras unos pocos minutos iniciales en los que Inglaterra desplegó una salida animosa y con cierto brío, ya se vio que los All Blacks, a pesar de su derrota en Hong Kong, siguen siendo una máquina de hacer rugby, y con dos despliegues en cascada casi seguidos pusieron en ridículo a la defensa inglesa (Hape y Cuero naufragaron en esos minutos). Los ensayos de Gear (polémico, pues en una imagen congelada parece que toca con el pie fuera antes de posar el oval), fruto de una vertiginosa combinación de Sonny Bill y un gran Kaino, y Read (casi empujado a la zona de marca por el mismo Kaino) pusieron a los neocelandes 0-14 y el miedo comenzaba a atenazar a todo Twickenham. De nuevo las pesadillas de otra humillación a manos de los All Blacks aparecían en la mente de los 80.350 espectadores que asistieron al partido. El fin de la primera mitad (3-17) no acabó de despejar ese miedo, aunque Inglaterra tuvo opciones de conseguir un ensayo en un ataque que naufragó a pocos metros de la línea de marca (Sheridan, que se acabó estrellando contra el muro negro, desbarató una opción casi perfecta no pasándole el oval a un Flood con espacio y posibilidades).

Pero, en cambio, sí que comenzaron a cambiar las cosas, como en El día de la marmota, en la segunda parte, pues, ya fuera por conservadurismo de Nueva Zelanda o por virtudes de Inglaterra, lo cierto es que los locales tuvieron en su mano empatar el partido (y tal vez ganarlo) si no hubieran desaprovechado unas 3 ocasiones claras para conseguir un ensayo. Siempre se habla del devastador ataque de los All Blacks, pero pocas veces se reconoce la imponente labor defensiva que despliegan, especialmente en el hemisferio norte, donde suele ser objetivo casi imposible anotarles un solo ensayo (creo recordar que en los tests de otoño de 2009 dejaron a cero ese registro). Por eso tiene especial mérito que Inglaterra acabara anotando uno, obra del hooker reserva Dylan Hartley (nota posterior: acabo de ver una repetición del ensayo y resulta que no debería haber subido al marcador, pues Ashton parte en fuera de juego tras el pateo de Flood), y que pudiera repetir proeza en varias ocasiones, sobre todo en el 'ensayo fantasma' de Hape (únicamente se vio que no lo era gracias a la repetición televisiva), al que se le cae el balón justo en el último momento (aunque se podría haber pitado perfectamente penalty try por el placaje sin brazos de Toeava). Curiosamente los problemas visitantes llegaron cuando un jugador al que aprecio, Andy Ellis, entraba en el terreno de juego substituyendo a un correcto Matthewson, para hacerse con la manija de su equipo, cosa que no pudo plasmar en ningún momento, quedando el ataque de los neocelandeses reducido a los tiros de penalty de Carter. Un signo evidente de que los All Blacks pensaron que se les podía escapar la victoria lo encontramos en lo que sucedió en el minuto 71, justo antes de la exclusión de Kaino: penalty a favor, con 16-23 en el marcador, y rompen con la 'lógica all black' que les habría llevado a buscar un peligroso line out cerca de la línea de marca, para conformarse con un tiro a palos que los dejara fuera de peligro. No es que fuera una mala decisión, al contrario, pero esta racanería sólo la suelen practican los neocelandeses en esos escasos momentos en los que se ven algo acorralados.

Luego llegó la inferioridad numérica y las últimas avalanchas inglesas, ya casi sin fuerzas (Easter, Moody y Croft principalmente, desfondados), como la citada anteriormente acción de Hape, pero ya no pudieron variar el marcador, aunque al menos les quedara a los locales el detalle positivo de ganar por puntos el segundo tiempo, 10-9, algo que no hay que desperdiciar a la hora del análisis si el rival ha sido Nueva Zelanda. Lo dicho: sigue la misma historia de cada mes de noviembre, aunque algo va cambiando. Ya no hay humillación, los ingleses dan más la cara, e incluso se permiten anotar un ensayo. El próximo partido, frente a Australia, debería confirmar si Inglaterra se encuentra inmerso en una línea ascendente o simplemente un espejismo le está jugando una mala pasada.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Final Currie Cup 2010: la consagración de Lambie



No quiero volver a ser ventajista, pero con Lambie uno lo tiene tan fácil como con Ben Youngs o Will Genia, pues sólo un ciego no vería que son unos elegidos para este deporte. Dije allá por el mes de julio que Lambie llegaría a ser alguien grande y se ha dado más prisa de la que esperaba para ir consumando las espectativas, pues el pasado sábado fue el héroe, el verdadero artífice del éxito de los Sharks en esta edición de la Currie Cup, en la que barrieron a Western Province 30-10 en Durban, en un Absa Stadium abarrotado y con todos los espectadores enfervorizados en apoyo a su equipo. Lambie lo hizo prácticamente todo perfectamente, jugando con el temple y aplomo de un veterano a sus 20 añitos recién cumplidos, y consiguiendo nada menos que 25 de los 30 puntos de su equipo (dos ensayos, tres transformaciones y dos penalties), en una actuación histórica que debería ser el primer episodio de una carrera exitosa en el mundo oval.

Se esperaba un partido más igualado, sobre todo tras el partidazo que jugaron los de Ciudad del Cabo en Newlands en semifinales, pero el dominio inicial (más en posesión que en territorio) corrió a cargo de unos Sharks que vieron, además de Lambie, como Alberts y Bismarck Du Plessis demostraban que son dos de los jugadores más en forma del hemisferio sur a día de hoy. Anuladas piezas clave del adversario como Vermeulen, De Villiers, Habana y Aplon, y con Burger algo desquiciado, los Sharks lo tuvieron fácil para marcar diferencias con su rival, llegándose a situar 23-3 avanzada una primera parte en la que, por cierto, apenas se vieron scrums (y los pocos que hubo fueron dominados por el poderosísimo pack de los locales). Sólo en los últimos minutos asumieron la iniciativa los visitantes, con el ensayo de Burger y una escapada peligrosísima de Habana que no obtuvo premio. Otra de Aplon fue placada a la perfección por Mvovo casi al borde de la línea de marca. 23-10 al descanso, con Lambie que ya había conseguido su primer ensayo, dejando por el camino a 4 rivales con una facilidad pasmosa.

Al inicio de la segunda parte volvieron a apretar los de Coetzee, pero esta vez sin resultados, al toparse con un infranqueable muro vestido de negro. El prometedor Duvenage, que substituyó a Januarie en el minuto 20 (por lesión de éste último), pareció devolver el sentido ofensivo de su juego a Western Province, pero en la segunda parte sucumbió a una presión devastadora que le hizo cometer varios errores, al igual que sus compañeros, muy erráticos en el juego a la mano (tampoco estuvo muy fino con el pie De Waal). Únicamente Jantjes estaba inspirado en las filas de los de Coetzee, al que se le comienzan a atragantar las finales (lleva dos seguidas perdidas este 2010, una en el Super 14 y ésta). No les quedaba más remedio que llevar la iniciativa, pero andaban perdidos y confundidos ante las arremetidas de unos fieros Sharks (liderados en esta lid por unos rocosos Alberts y Bismarck) que sí sabían a qué estaban jugando. Como colofón a una actuación inmensa, Lambie recogió un balón perdido para infiltrarse entre dos rivales y conseguir su segundo ensayo del partido (el quinto de la temporada en la Currie Cup), el que le permitió llegar a 205 puntos en su cuenta (fruto de los 5 ensayos citados y de 72 tiros a palos de 101 intentos), segundo de la lista de máximos anotadores del torneo (sólo superado por De Waal, con 220). Merecidísimo Man of the match, tal vez también 'Man of the Currie Cup 2010' y pieza ya indispensable para el presente de los Springboks.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Previa del Inglaterra-Nueva Zelanda



Se presenta apasionante el partido que mañana disputarán en ese "the field of dreams" (Austin Healey dixit) llamado Twickenham, el mejor campo de rugby del mundo, las selecciones de Inglaterra y Nueva Zelanda (previa de Planet Rugby). Hay sensación entre los ingleses de que mañana puede manifestarse un cambio de ciclo que devuelva a Inglaterra al cielo de los grandes del mundo oval. La victoria de Inglaterra en Australia, el pasado junio, fruto del enorme talento de jugadores (Youngs, Foden y Ashton) a los que Martin Johnson ha tardado muchísimo en conceder protagonismo, y la buena imagen dada en el Stade de France en la última jornada del pasado VI Naciones (a pesar de la derrota), ha promovido la idea de que el proyecto de Johnno no es tan deficiente como parecía a inicios de año. Yo no lo tengo tan claro, porque aunque es cierto que en Australia el equipo dio otra imagen, más dura y concentrada, ambiciosa y compacta, y también que hay jugadores como para poder ganar a cualquiera, enfrente estará mañana la mejor selección del mundo (y no sólo porque lo diga la clasificación de la IRB), la casi imbatible Nueva Zelanda, que se presentará muy motivada tras su derrota en Hong Kong ante Australia y además no ha perdido por lesión a ninguno de sus jugadores clave (Carter, McCaw y Muliaina), mientras que los locales sí que no podrán contar con el divino Wilko (lesionado para todo el mes de noviembre), además de haber padecido la baja permanente, de gran coste simbólico, de Phil Vickery. Eso sí, recupera al imprescindible Andy Sheridan en el flanco izquierdo de la primera línea y también al capitán Lewis Moody. Hace ya siete largos años, el 2003 del campeonato del mundo que ganaron los ingleses, que Inglaterra no vence a los All Blacks; ocho victorias seguidas para los de negro. Ya es hora de revertir la dinámica, sobre todo estando a las puertas del mundial 2011. No me gusta dar pronósticos, pero aunque imagino que Inglaterra presentará una mejor imagen que la del año pasado (6-19) o la desastrosa de noviembre de 2008 (6-32), la victoria va a ser un objetivo únicamente posible si juegan al 100 % durante todo el encuentro y si los All Blacks tienen un mal día. Si no es así, derrota segura.

Dejo un reportaje presentado por el gran Austin Healey (bueno, y por una barbie-petarda), uno de los casos más logrados de metamorfosis de gran jugador en apreciable comentarista deportivo (otros, como el de Jonathan Davies, son mucho más discutibles), en el que se analiza la situación de Inglaterra a partir de las declaraciones de Johnson, Mike Tindall y Paul Doran Jones.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Gloucester 19 - Leicester 12



Las siempre frustrantes relaciones entre Gloucester y Leicester, al menos para los primeros (recordemos: los Tigers los vencieron en la final de la Guinness en el 2007, y también los eliminaron en semifinales en 2008, gracias a un drop en los últimos instantes de Andy Goode en Kingsholm), acaban de pasar por un momento agradable, al fin, para los de Kingsholm, pues con su 19-12 conseguido in extremis, gracias a un trabajado ensayo que atraviesa todo lo ancho del campo y que es coronado por Vainikolo, demuestra que este año el trabajo de Bryan Redpath comienza a dejar un cuerpo, a la vez que ofrece esperanza de resultados, tras la frustrante etapa de Dean Ryan, en la que se conseguían buenos o inmejorables resultados en la liga regular para acabar cayendo en los play-offs. La victoria de los locales, conseguida tras un gran trabajo colectivo, en especial de su delantera (sensacional el escocés Hamilton, ex-jugador de los Tigers hace unos años, y Luke Narraway), los eleva hasta la tercera plaza de la tabla, sólo por detrás de los intratables London Irish y Northampton Saints, y de paso también prolonga la frustración de Leicester, que sigue sin ganar fuera de casa en la Premiership (sí lo ha hecho en la Heineken, aunque le costó mucho doblegar a Benetton en Treviso), y comienza a dar señales preocupantes de no saber qué camino seguir. La perfecta defensa de los locales dejó al poderoso ataque de los Tigers sin capacidad de anotar un solo ensayo, sumando puntos únicamente gracias al pie derecho de Twelvetrees, joven centro reconvertido a apertura ante las bajas en esa posición de los de Cockerill. Por los locales, sólo anduvo por debajo de sus posibilidades el pateador galés Nicky Robinson, con mal porcentaje en el tiro a palos (y con algún intento en particular que rozó lo vergonzoso por su ángulo de desviación). Buenas noticias también en la feliz vuelta de Olly Morgan, tras una larga lesión, y que realizó un gran partido (si no recuerdo mal fue nombrado Man of the match).

En cuanto a Gloucester, también destacar que me llama la atención una serie de jóvenes interesantes que está sacando su academia, y que poco a poco va substituyendo con garantías a las importantes bajas que ha ido acumulando en los últimos tiempos (Lamb, Barkley, Anthony Allen, Delve, etc.). Al ya consolidado en la titularidad, Charlie Sharples, cuyas espléndidas condiciones le permiten jugar tanto de zaguero como de ala o centro con similares garantías, se está uniendo gente como el zaguero Freddie Burns, el medio scrum de curioso (por catalán) nombre, Jordi Pasqualin, y dos centros que pudimos ver en este encuentro, Jonny May y Henry Trinder, y que me sorprendieron por su capacidad de desborde y animosidad a la hora de atacar al rival o tratar de detener sus avances. De hecho, fueron, junto a un jugador que siempre me ha gustado y que nunca ha podido consolidar su escasa carrera internacional, James Simpson-Daniel, los artífices de esta importantísima victoria que despeja las posibilidades de este equipo, a la vez que deja tocado a un rival directo y, como guinda final, mantiene la condición invicta de Kingsholm, al menos desde hace un año más o menos.

lunes, 1 de noviembre de 2010

En Hong Kong, milagro y fin del maleficio



Tenía que ser el Hong Kong que cantaran Siouxsie and the Banshees y Screamin' Jay Hawkins. Para romper el maleficio que estaba destruyendo la autoestima de los Wallabies y que se cifraba en nada menos que 10 derrotas consecutivas frente a los All Blacks (todos los enfrentamientos desde el verano del 2008), tuvo que viajarse a la antigua colonia británica de Hong Kong (o no tan antigua, ya que fue devuelta a China casi al mismo tiempo que el rugby pasaba del amateurismo al mundo profesional) para poder realizarlo (26-24). En tierras de las antípodas, ya sea en Australia o en Nueva Zelanda, no había manera de poderle ganar un partido al mejor equipo del mundo, el que llevaba hasta este pasado sábado 15 victorias seguidas (no perdía desde el día que Frans Steyn los cosió a bombazos en el Eden Park, septiembre de 2009). Y, por cierto, se trata del segundo maleficio que últimamente han quebrado los australianos, después de superar el 'mal de alturas' del Highveld, venciendo a los Springboks en Sudáfrica durante el pasado Tri Nations. Parece que algo comienza a cambiar en la dinámica de los chicos de Deans, y a la inmensa calidad que atesoran se une la capacidad, insólita hasta ahora, de revertir tendencias negativas y remontar un partido en los últimos instantes. Si durante mucho tiempo las bondades de un ataque que con los últimos ajustes (Cooper de apertura, Giteau de 12, Beale atrás, O'Connor de ala y Ashley-Cooper de centro, estaba siendo devastador, se torcían por clamorosos errores defensivos (que los sigue habiendo, por cierto) y cierta debilidad mental en los instantes decisivos, ahora parece que la tendencia va mutando. Veremos cuánto dura, pero a falta de ver si hay cristalización de estas nuevas armas de los Wallabies, su inicio de los tests de noviembre no puede ser más halagüeño con la euforia evidente y merecida que están experimentando tras vencer a los All Blacks tras más de dos años de penalidades.

Sin embargo, la victoria no fue en absoluto fácil, todo lo contrario, en uno de los finales más vibrantes de los últimos meses (creo que sólo la remontada de Gales a Escocia en el último VI Naciones dio más de sí), coronado con un ensayo casi imposible, tras driblar a 4 rivales, del joven pero ya decisivo O'Connor, que empataba el partido a 24, y la conversión final que destapó los entusiasmos largamente incubados entre los Wallabies. Había muchas ganas de vencer a los All Blacks y se demostró ya de inicio, con unos 30 minutos arrolladores de los australianos, que dominaron territorialmente y en posesión a sus rivales, aportando más entusiasmo. Sin embargo, la mala puntería a palos de Beale y Giteau (lo de Giteau ya resulta desesperante), impidió que la diferencia fueran excesivamente clar, quedándose en un 12-0 tras los ensayos de Cooper y Ashley-Cooper. Todo parecía de cara para que los de amarillo pudieran dar un repaso a los de negro. Sin embargo, los All Blacks se pueden permitir sestear durante media hora y permitir que el rival coja cierta ventaja, pero cuando se centran y despliegan su juego alegre y vistoso no los para nadie. Y demostraron que siguen siendo los mejores sólo en 3 minutos, que fue lo que les costó anotar dos ensayos seguidos (Cowan y Jane) para darle la vuelta al marcador, 12-14. Un tiro de Carter dejó un 12-17 que desesperó a los australianos, dominadores de la mayor parte del encuentro, pero que veían cómo lo que tantos minutos y esfuerzos les había costado conseguir desaparecía tan sólo en 3 minutos de insipiración neocelandesa.

Acusaron el cambio de dinámica los Wallabies al inicio de la segunda parte, porque no llevaron la iniciativa hasta pasado el ecuador de esta fase, tras el tercer ensayo de los neocelandeses, obra de Nonu, que ya doblaban a los australianos, 12-24. Se estaba viendo la misma película de siempre: mientras que a sus rivales cualquier punto les cuesta toneladas de sangre y sudor, los All Blacks parecen desenvolverse con una facilidad increíble para ir sumando ensayos y puntos. Fruto de ello, imagino que cayeron en la peor de sus trampas, la autoconfianza. Son tan buenos y ven que sin estar al 100 % se llevan fácilmente los partidos, que bajan el acelerador en exceso, y esta vez les tocó pagar la petulancia, tras el cambio de Carter por Donald. Inmediatamente, el partido volvieron a pelearlo los Wallabies, tras demasiados minutos viendo cómo su rival se iba pasando el oval. Los australianos confían mucho en su rapidez y capacidad en ganar la espalda a la defensa rival, pero en esta ocasión abusaron algo de la patada larga, que en muchos casos se fue más allá de la línea de marca. Fueron minutos de intentar alocadamente ganar terreno, salir del encierro en su propio terreno de juego, cuando tras la salida dificultosa de un scrum peleado, y tras pases de Genia y Cooper, Beale rompió la línea rival y tras un amago que descolocó a Muliaina, pasó a Mitchell que embalado consiguió un ensayo precioso. La transformación de O'Connor dejaba las cosas todavía abiertas, 19-24. Australia esperó su momento, más dinámica con el cambio de Barnes por Giteau, pero los neocelandeses tuvieron la sentencia en la bota derecha de Donald, que falló un aparentemente asequible penalty a 5 minutos del final. Ya no había margen para guardarse nada, sólo quedaba atacar hasta el final. Los australianos lo hicieron, pero no había manera de quebrar el muro teñido de negro. Parecían volver a quedarse en la orilla, sobre todo cuando los neocelandeses recuperan el oval, aunque incomprensiblemente Donald lo aleja pero no fuera del campo, sino que lo deja dentro. Sigue el juego y, tras varios ataques infructuosos, O'Connor obraba el milagro en el que, en ese momento no creía ya nadie. 24-26 en el marcador y muchos fantasmas despejados para los torturados Wallabies, que así pueden iniciar su periplo europeo con más tranquilidad (no tener que esperar a julio para tratar de romper el maleficio All Black debe liberar unas tensiones bárbaras).

Pero, a pesar del partidazo de Australia y de su agónica victoria, a mi modo de ver Nueva Zelanda sigue estando por encima de sus rivales, pues, visto lo sucedido en Hong Kong, para vencerlos tienes que estar al 200 % y además que te caiga en gracia un poco de suerte y pasar por una agonía tremenda (y si eso se cumple, la victoria será siempre muy ajustada), mientras que ellos transmiten la sensación de jugar con el freno puesto, forzando sólo cuando les conviene, siendo además sus victorias mucho más contundentes que sus escasísimas derrotas. Esta derrota no debería preocuparles, casi al contrario, pues liberan esa exigencia que a veces puede pesar de ser siempre invulnerables. En un partido con más cosas en juego, estoy seguro de que Nueva Zelanda no regala los últimos 20 minutos. Aún así, hay que reconocer que el trabajo de Deans, que parecía sentenciado de muerte al principio del pasado Tri Nations, comienza a dejar un poso, y aunque sigue habiendo cosas que corregir (y posiciones sin cubrir del todo bien, porque falta un nº 8 de garantías y un buen acompañante de Sharpe, aunque el recuperado Dan Vickerman podría venir bien en este segundo caso), las espectativas de los Wallabies, a 11 meses del Mundial, comienzan a cuajar.

sábado, 30 de octubre de 2010

Epidemia de retiradas inglesas: Vickery, Ellis y Blaze


La emocionante música (Pietro Mascagni) de la película Toro salvaje para despedir al gran Vickery

Mucha tristeza y algo de preocupación me causan tres retiradas casi seguidas de jugadores inglesas, dos internacionales con una serie amplísima de entorchados, y el último con opciones de haber sido un digno sucesor de Martin Johnson en la segunda línea. El último en verse obligado a retirarse por las lesiones ha sido el caso más doloroso: el mítico Phil Vickery, apodado Raging Bull (en homenaje a Jake La Motta) por su fiereza, campeón del mundo en 2003, ex-jugador de Gloucester y actualmente enrolado en las filas de los London Wasps, uno de los mejores props de su generación. A los 34 años y tras 73 caps con Inglaterra (del que tuvo el inmenso privilegio de capitanear en diversas ocasiones), el cuello de Vickery no ha aguantado más la tortuosa labor tritura-vértebras de ser un pilar. Inglaterra ya había encontrado a un substituto de garantías, Dan Cole, pero el peso carismático y simbólico de Vickery se echará a faltar. (dos videos, uno y dos, de las declaraciones finales de Vickery)



Harry Ellis, gran medio scrum de Leicester e Inglaterra, se vio obligado también a retirarse antes del verano, y su caso duele de una manera digamos más 'productiva', en el sentido de que todavía le quedaban por delante más años de rugby que a Vickery. Ellis cuenta sólo con 28 años y había podido ofrecer sus servicios internacionales en 27 ocasiones. Una pena que se pierda tanto talento por culpa de una maldita rodilla, aunque al menos consuele un poco que Inglaterra tenga esa posición bien cubierta (Youngs, Care, Hodgson, Wigglesworth). Junto a Vickery, Ellis ha tenido el gran honor de ser miembro de la estirpe de los British & Irish Lions.

El tercero de la lista de bajas definitivas en el mundo oval es Richard Blaze, segunda línea también de Leicester y al que Johnno se había llevado ya a alguna concentración del Quince de la Rosa, también ha tenido que abandonar la práctica del rugby. Particularmente se trataba de un jugador que me gustaba para una segunda línea inglesa que no acaba a de encontrar a dos miembros fijos tras tanta prueba estéril (Borthwick, Shaw, Kennedy, Attwood, Lawes, Deacon, etc.). Si en el primer caso de la lista se trató del cuello, en el segundo de la rodilla, la 'bestia negra' de Blaze ha sido una persistente lesión en el pie que no ha habido manera de superar en condiciones.

PS: para rematar la mala suerte inglesa, el más grandioso todavía Jonny Wilkinson se pierde por lesión los importantísimos tests de noviembre.

miércoles, 27 de octubre de 2010

El ensayo de Stoddart ante Leicester



Repito: es una gozada ver jugar a Llanelli Scarlets esta temporada, al menos en lo que respecta a sus vertiginosos despliegues ofensivos. Tras la victoria ante Perpignan en casa en la primera jornada de la Heineken Cup, tocaba visita al temible Welford Road y, aunque finalmente salieron escaldados (46-10), el primer golpe fue suyo. Y menudo golpe: un contraataque desde su línea de 22, tras recuperar el oval al perderlo después de la introducción en el scrum, que atraviesa todo el terreno de juego desbordando a la defensa rival con una capacidad combinativa remarcable (9 pases). El ensayo lo posa Morgan Stoddart, un ala muy interesante (aunque ha jugado en más posiciones), internacional con Gales (seguramente acabará jugando los tests de noviembre, tras tanta baja por lesión), que ha vuelto de una lesión con una fuerza prodigiosa (dejo el video de su peligroso placaje a Halfpenny en el partido de la semana pasada). Luego los Tigers pusieron en marcha su imparable maquinaria y anotaron nada menos que 6 ensayos para acabar liderando el grupo.

martes, 26 de octubre de 2010

Los pujantes Scarlets



Llanelli Scarlets es un equipo que cada uno de estos últimos años parece que va a tener algo que decir en la Magners (en la Heineken lo tiene algo más complicado), pero los resultados finalmente no acostumbran a acompañar las expectativas. Sin embargo este año parece que la cosa puede cambiar, por resultados y sobre todo por un ataque portentoso, en puntos (con 173 lideran la tabla anotadora tras las 6 primeras jornadas de la Magners) y sobre todo en imaginación creativa. La colección de grandes jugadores, como Stephen Jones, Matthew Rees, Sean Lamont o David Lyons, junto con promesas de gran calidad, como Jonathan Davies, Rhys Priestland, Knoyle, McCusker, el 'casi niño' North, está dando sus frutos en este inicio de temporada en el que se encuentran en los primeros puestos de la Magners (segundos, con 20 puntos, sólo superados por Munster), y con opciones en la Heineken (victoria local ante Perpignan y derrota en Welford Road). Tras dos primeros partidos en los que se podía temer lo peor, tras ser derrotados en Italia por los novatos Benetton Treviso, y ganar agónicamente en el Scarlets Park ante el también teóricamente débil Connacht, pudo traslucirse la impresión de que este año los resultados se echarían de nuevo en falta para Llanelli. Sin embargo, desde entonces las cosas han ido mucho mejor hasta el momento, gracias, como ya digo, a un fantástico poderío ofensivo, máquina de conseguir puntos bonus, que se traduce en impresionantes jugadas colectivas como la del video de arriba, que reproduce uno de los ensayos conseguidos en la primera jornada de la Heineken, ante Perpignan (43-34). Tras un robo del line out francés al filo de la primera parte, son hasta 8 los jugadores locales que combinan para que uno de ellos, el apertura-zaguero Priestland, repita posesión de oval anotando junto a la línea de fondo una de sus dos marcas de la tarde. Otra grandiosa muestra de orfebrería colectiva (ver abajo) pudo verse unos minutos más tarde, ya en la otra zona del campo, en un trabajado ensayo en el que participa casi todo el equipo y que fue culminado por el histórico Stephen Jones.



Su talón de Aquiles es la defensa, pues encajan una cantidad de ensayos y puntos muy elevada. El partido ante Perpignan fue un ejemplo de su inconsistencia defensiva, pues con el partido sentenciado no pudieron evitar el bonus ofensivo de los franceses, aunque en la última jornada de la Magners, en su meritoria victoria en el feudo de Cardiff Blues (10-16), mantuvieron un engranaje muy efectivo en la retaguardia.

viernes, 22 de octubre de 2010

Sharks y Western Province a la final

Si nos atenemos a lo que ha dado de sí la temporada, reflejada en la clasificación general liderada por Sharks y Western Province, en este orden, en semifinales se cumplieron los pronósticos con la llegada de estos dos equipos a la final de la Currie Cup.



Duro y trabado fue el enfrentamiento que se disputó en Durban, donde los Sharks lo pasaron mal para conseguir la victoria aunque fueron los que más la merecieron, frente a los Blue Bulls (16-12), vigentes campeones del torneo. El partido fue lento, pesado, cansino incluso, en el que la infantería tuvo un rol omnipresente, anulando a las dos poderosas caballerías de ambos lados. Constante trabajo de delantera, choque de flankers y fases largas y lentas, fue un partido durísimo pero escasamente atractivo. La lluvia copiosa que se derramó sobre el estadio al final del encuentro fue la guinda para la batalla encarnizada que se estaba celebrando en la hierba. El prematuro ensayo de Keegan Daniel fue a la postre el momento decisivo que desniveló un encuentro en el que cada jugador puso sobre el campo todas sus energías disponibles. Me gustaría destacar la labor, una vez más, del tercera línea Willem Alberts, uno de los mejores jugadores sudafricanos del momento, un tipo rocoso y que nunca elude el contacto. También se afianzó como el mejor hooker del país Bismarck Du Plessis, frente a quien puede disputarle la titularidad con la zamarra Springbok en los tests de noviembre (el sobrevalorado Ralepelle), y brillaron el joven Lambie y el duro centro Andries Strauss. En cambio, los Blue Bulls decepcionaron, pues jugaron a remolque durante gran parte del encuentro, sin saber desplegar en ningún momento su conocido y poderosísimo juego ofensivo, y dejando las tareas para un rush final que no pudieron culminar bajo la lluvia y la fuerza de la defensa local.



En la segunda semifinal todo fue mucho más claro pues, aunque se esperaba una fuerte resistencia de los Cheetahs, lo cierto es que Western Province volvió a ser el de las mejores ocasiones (es decir, el equipo que lideraba la Currie Cup durante la primera vuelta) y arrasó a los de Bloemfontein, con un contundente 31-7 en un abarrotado estadio de Newlands (por cierto: qué gozada la pasión y entusiasmo de la afición de Ciudad del Cabo), el tercer estadio más antiguo del mundo del rugby. Cómo se nota el cambio que para mejor ha experimentado Habana, tras su mal Tri Nations, donde parecía fatigado, sin chispa ni ideas, pero que en esta semifinal apareció con su mejor versión, la del que fue nombrado mejor jugador del Mundial 2007. Junto a él, todo el equipo de Coetzee puso la directa y mantuvo un altísimo ritmo de juego durante todo el partido (una "emphatic performance", según la tv sudafricana), dirigidos durante 43 minutos por Januarie y 37 por Duvenage. Me gustaron particularmente los maravillosos flankers locales, Burger-Louw-Vermeulen, una de las mejores terceras líneas que debe haber en el mundo a nivel de clubs, que permiten a su paquete delantero, además de un empuje tremendo, un dinamismo complicado de atajar, sobre todo si viene secundado por el inconmensurable Juan De Jongh, muy bueno en ataque e insuperable en defensa, y la movilidad increíble de los pequeños Aplon, Habana y Jantjes.

martes, 19 de octubre de 2010

Biarritz es carne de Heineken



Resulta sorprendente lo que le sucede a Biarritz. Como el año pasado, su transitar por el Top 14, donde debería ser uno de los 'gallitos', es muy decepcionante. A día de hoy, tras 9 jornadas disputadas, no pasan de la novena posición, con 5 victorias y 4 derrotas. En la liga francesa son un equipo inconsistente y sin capacidad para conseguir una regularidad. Sin embargo, en Europa el equipo se transforma. La temporada pasada llegaron a la final, dejando por el camino a equipos del fuste de Ospreys y Munster, y sólo el 'rey de la Heineken', Toulouse, pudo batirles, y este año siguen al mismo ritmo, asaltando Recreation Round y, este último fin de semana, apalizando a uno de los equipos en mejor forma del Hemisferio Norte: Ulster. Tras lo visto en estas dos primeras jornadas, y aunque su estilo de juego no me entusiasme, es difícil encontrar a un equipo tan consistente y granítico como Biarritz, que si no te gana en el juego lento, con delantera y tiros a palos de Yachvilli, como sucedió en Bath, lo hace en un despliegue ofensivo imparable, dirigidos por el letal Ngwenya. Ulster aguantó bien la primera parte, e incluso parecía que en la segunda sería el equipo en mejores disposición de conseguir el triunfo, con una buena dirección del siempre elegante Ruan Pienaar. Pero tras el descanso se desató la furia local, consiguiendo incluso el bonus ofensivo, ante la estupefacta mirada de los irlandeses, que no sabían qué hacer para detener a los locales.

viernes, 15 de octubre de 2010

Llegan las semifinales de la Currie Cup

Lambie y Alberts, dos de los mejores de la Currie Cup 2010

Una vez finalizada la liga regular, mañana se disputan las semifinales de la Currie Cup: Sharks-Blue Bulls y Western Province-Cheetahs. Tras el análisis que realicé al inicio del torneo, ahora toca repasar lo que ha sucedido en la fase de grupo, y de inicio se podría decir que se han cumplido las expectativas. Los cuatro clasificados eran los favoritos, y de ellos cualquiera puede llevarse el título a finales de mes. Pero vayamos uno a uno, por orden clasificatorio:

Skarks: son los grandes favoritos, aunque ya el año pasado lideraron la tabla clasificatoria para acabar cayendo en semifinales, en casa, ante los Cheetahs, y este año su rival será todo un peso pesado, los Blue Bulls. Pero han sido durante los 4 meses de competición el equipo más regular, con una defensa poderosa y un ataque muy efectivo, destacando el jovencísimo Pat Lambie (que ha pasado de fullback a medio scrum, intercalando la posición de centro), cuarto máximo anotador de la competición, y una tercera línea devastadora, encabezada por un potencial Springbok, Willem Alberts. Su ala Luazi Mvovo, con 12 ensayos, ha sido el segundo en la tabla de anotadores. De cara a las semifinales, recupera su impresionante primera línea, una de las más fiables del mundo del rugby: los hermanos Du Plessis y 'The Beast' Mtawarira.

Western Province: el otro gran favorito, al menos para un servidor, que ha combinado una primera vuelta prodigiosa para casi hundirse en la segunda, aunque su rush final, gracias a la reincorporación de sus tres cuartos internacionales (Aplo, Fourie, De Jongh, De Villiers), le ha permitido salvar los muebles. Cuenta con el mejor anotador de la competición, el siempre fiable (con el pie, pues con la mano deja algo que desear) Willem De Waal, una tercera línea muy dinámica y poderosa, con un Burger que vuelve por sus fueros, un François Louw venido algo a menos tras su gran Super 14, y otro candidato a convertirse en Springbok: Duane Vermeulen. Lo único que me provoca extrañeza en la labor impecable de Allister Coetzee es que haya relegado estas dos últimas semanas al gran Dewaldt Duvenage al banquillo, en favor de Januarie. Es cierto que la segunda vuelta del joven y prometedor Duvenage no estuvo a la altura de la primera, pero aún así cuenta con más calidad y nivel que Januarie (basta echarle un vistazo al último partido, ante los Sharks, para ver que 20 minutos de Duvenage valían más que 60 de Januarie).

Aunque perdieron con los Cheetahs en Newlands, durante la segunda vuelta, son claramente favoritos para alcanzar la final. Otro aspecto a destacar del equipo tiene que ver con su afición, que casi siempre abarrota las gradas de Newlands (nada que ver con lo que sucede en el Ellis Park, un solar), lo que supone otro elemento favorable para los de Ciudad del Cabo en su cruce con los de Bloemfontein.

Free State Cheetahs: caracterizado por su habitual irregularidad, los Cheetahs siempre son un rival complicado, aunque el hecho de que se presente sin alas en Newlands (Drotske ha tenido que reconvertir a centros como Corné Uys y Snyman), y con la permanente baja de Brüssow, le resta opciones. Eso sí, mantiene una primera línea sensacional, hasta el punto de que ha relegado al banquillo a un campeón del mundo como Van der Linde, y la conexión De Bruyn-Strydom-Bosman-Daniller puede complicar las cosas a cualquier rival.

Blue Bulls: han sido la decepción del torneo, pues si bien era lógico que perdieran fuelle con las bajas internacionales, no tiene sentido perder determinados partidos en casa y ofrecer actuaciones tan mejorables. La clave fue que, habiendo perdido el insuperable ataque que les dio el campeonato del Super 14, la defensa no diera un paso al frente; el resultado: peor ataque y defensa de los cuatro equipos clasificados. Sin embargo, la recuperación de los Steyn, Bakkies Botha, Matfield o Spies los convierte en una amenaza muy inquietante para los Sharks.

Golden Lions: han sido la sorpresa, aunque hasta cierto punto. Sorpresa porque, tras la debacle del Super 14, nadie daba un duro por los de Johannesburgo, y sin embargo el cambio del inoperante Dick Muir por el neocelandés John Mitchell ha cambiado toda la dinámica del equipo. Primero separó elementos perjudiciales del grupo, como el bluff Earl Rose, y después dio confianza, titularidad incluida, a dos chavales de 19 añitos, como el apertura Elton Jantjes y el fullback Jaco Taute, que han jugado a un nivel espectacular, sobre todo Jantjies, llamado a ser todo un fenómeno mundial en este deporte. Otro aspecto en el que mejoraron los Lions fue la defensa, no tanto por puntos encajados como por intensidad y fiereza en el placaje. El capitán Franco Van der Merwe, el flanker Minnie y, sobre todo, el gran medio scrum Jano Vermaak, han resultado ser jugadores clave que han permitido al equipo recuperar la dignidad perdida, ganando incluso en el Ellis Park a colosos como los Sharks y Western Province. Eso sí, su trayectoria se empañó un tanto perdiendo, también en casa, ante los débiles Pumas.

Griquas: tras un gran inicio, que los dejó en posiciones de play offs varias semanas, se fueron desfondando, aunque siempre han dado la cara, consiguiendo anotaciones prodigiosas (han anotado más puntos que Bulls y Lions, que los anteceden en la clasificación) teniendo en cuenta sus limitaciones. Como conjunto sigue siendo débil, con muchas carencias en casi todas las líneas, aunque la calidad enorme de sus cuatro mejores hombres (Viljoen, Basson, Olivier y Pretorius) les permite sacar petróleo de las situaciones más insospechadas. El propio Basson, por ejemplo, se ha convertido en el máximo anotador de ensayos en la historia de la Currie Cup, consiguiendo la bárbara cifra de 21, y eso da una prueba de la consistencia de su poder ofensivo. Pretorius y Olivier, que hacen un tándem excepcional, han vuelto a llevar la manija del equipo, y el zaguero Viljoen siempre se ha dejado notar, en ataque y defensa, para convertir a los Griquas en una equipo siempre agradecido con el espectador. Para el año que viene pierden a Basson, que ha fichado por los Bulls, y dan una oportunidad del desahuciado Earl Rose.

Pumas: teniendo en cuenta que acababan de ascender de categoría, la temporada de los Pumas ha sido bastante buena. A pesar de sus diez derrotas, ha sido un equipo que, al contrario que los Griquas, tiene mejor conjunto que individualidades (aunque me gustan Steenkamp, Jackson y Venter), y eso se percibe sobre todo en los espectaculares mauls que monta (en el Ellis Park, la semana pasada, dos de sus ensayos se consiguieron de esta manera). La guinda a su correcta temporada la consiguieron venciendo a los mejorados Lions en Johannesburgo, en un partido que afrontaron muy valientemente.

Leopards: previsiblemente, los Leopards no ganaron un solo partido (todo derrotas, si siquiera empates), colistas en puntos a favor y en contra, merecido farolillo rojo. Sólo dieron sensación positiva en momentos dispersos de algún partido, como el de Western Province en Potschefstroom.

martes, 12 de octubre de 2010

La lógica del rugby


Interesante serie de artículos la que está apareciendo estos días en Balón Oval titulados La lógica interna del rugby. Escritos por Santiago Santos Muñoz, se dedica a desgranar diversos aspectos de aquello que caracteriza a este deporte fascinante. Dejo abajo los tres primeros artículos:

Primero, Segundo, Tercero.

domingo, 10 de octubre de 2010

Heineken Cup 2010/11



El pasado viernes comenzó una nueva edición de la Copa de Europa de rugby, la Heineken Cup. Para celebrar este precioso evento recurro a las artes de Sky Sports a la hora de elaborar videos promocionales.

viernes, 8 de octubre de 2010

Selección Sudafricana de Europa


Dije hace unos meses que Sudáfrica es la cantera que con más efectivos nutre a las ligas europeas de rugby. Esta nueva temporada todavía han llegado más jugadores, con más calidad incluso, y eso que estamos a 11 meses del inicio del Mundial. Pero la nueva normativa de la SARU que permite al seleccionador Springbok llamar a 3 jugadores que estén enrolados en equipos europeos seguramente habrá tenido mucho que ver para que la calidad de las nuevas incorporaciones sea contrastada. El caso es que con todo el ejército sudafricano que campa por Europa en estos momentos podría hacerse una selección completa con una calidad que no tendría nada que envidiar no ya a los Springboks sino a cualquiera de los mejores seleccionados del mundo. Con Brendan Venter en el banquillo dirigiendo las escaramuzas, se me ocurre el equipo que sigue:

Deon Carstens, Schalk Brits y B.J. Botha en una durísima primera línea.
Johann Muller y Jacques Cronjé de locks.
Luke Watson, Joe Van Niekerk y Ernst Joubert en una tercera de impresión.
Ruan Pienaar y Derick Hougaard como maravillosa línea de medios.
Butch James y Marius Joubert como pareja de centros.
Philip Burger y Brent Russell de alas.
Y el gran François Steyn como zaguero.

La mayoría del posible equipo titular ha sido internacional con Sudáfrica, y su calidad está fuera de cualquier duda. El banquillo no se queda atrás, pues podría contar con gente como Wannenburg, Mouritz Botha, Heinke van der Merwe, Mujati, Gerrie Britz, Claassens, De Kock, Hume, Human, Sowerby, Reynecke, Senekal, Wian Du Preez, Melck, etc. No habría estado mal que en la gira de noviembre los Springboks se enfrentaran a esta brillante Selección Sudafricana de Europa.

jueves, 7 de octubre de 2010

Los números del Tri Nations 2010



Reportaje de Total Rugby que ofrece los números más importantes de la edición de este año del Tri Nations. Morné Steyn ha sido el máximo anotador, Muliaina el que más metros ha recorrido, Matfield ha sido, una vez más, el rey del line out, McCaw del placaje, etc.

martes, 5 de octubre de 2010

La conversión rugbística y humana de Luke Watson



De gran calado me parecen las declaraciones de Luke Watson a SA Rugby, como recoge Planet Rugby. El nuevo capitán de Bath, tras poco más de una temporada en Inglaterra, ha reconocido que fue manejado en su momento por los políticos sudafricanos como arma contra el ex-seleccionador Jake White. Hay que recordar que Watson, que está a punto de cumplir 27 años, fue un jugador que se quería imponer a White con calzador, cuando no era del agrado del entrenador que llevó a Sudáfrica a sus mejores cotas mundialistas (recordemos de nuevo que su título de 2007 fue conseguido limpiamente, no como el de 1995). Hijo del activista anti-Apartheid Cheeky Watson, y ya asimilado en la selección con la llegada de Peter de Villiers, llegó a escupir en el uniforme Springbok en una charla creo que en una universidad sudafricana. Eso provocó una visceral y comprensible reacción en sus compañeros de selección (con John Smit a la cabeza), que exigieron a De Villiers que le cortara la cabeza. Se ganó a pulso la animadversión general de la gente del rugby, sobre todo de los afrikaners, y su situación llegó a ser tan incómoda que no le quedó más remedio que exiliarse en Europa.

Ahora parece ser que los nuevos aires británicos han provocado el efecto de despejarle la mente, distanciarle del clima viciado que las presiones políticas han inoculado en el rugby sudafricano, y dedicarse a jugar al rugby más allá de discutibles planteamientos extradeportivos. El resultado, además de un gran nivel de juego (tal vez esté ahora en el mejor momento de su carrera), ha sido un loable ejercicio de reconocimiento del pasado reciente. Reconocer que uno estaba equivocado y hacerlo con humildad son cosas que no están al alcance de todo el mundo.

lunes, 4 de octubre de 2010

Tras las bambalinas



No están nada mal estos reportajes de Total Rugby que retratan la vida cotidiana de varios jugadores de rugby, no precisamente grandes estrellas, en este caso 3 props y un tercera línea de ambos hemisferios: el galés Ceri Jones (Harlequins), el sudafricano Ronnie Uys (Pumas de Witbank), el neocelandés Michael Reid (North Harbour) y el irlandés John Muldoon (Connacht). Si el rugby de primer nivel es en España una rareza absoluta, ver cómo se desenvuelve la vida cotidiana de estos jugadores ya roza la ciencia ficción.

domingo, 3 de octubre de 2010

El nuevo Jonathan Davies



No juega en su misma posición y probablemente no acabe destacando como el genial apertura de los años 80, ahora reciclado en mejorable comentarista televisivo, pero el joven Jonathan Davies, 22 años, centro interior de los Llanelli Scarlets, seguro que dará mucho que hablar en el mundo oval durante los próximos años. La temporada pasada ya dio muestras de una gran categoría, pero en este inicio de temporada está demostrando lo que hacía sospechar su potencial (por ejemplo, su hat trick ante Aironi en la Magners), e incluso puede ser un titular indiscutible en la Gales que este próximo noviembre afrontará unos decisivos (de cara al Mundial) tests de otoño. Gatland ya se lo ha llevado en alguna ocasión (7 entorchados cuenta hasta ahora), y últimamente ha hablado muy bien de él, a lo que hay que sumar las bajas de Henson y Roberts para ver con más posibilidades el cercano estrellato internacional de este chico.

Davies lo tiene todo para triunfar: una fuerza tremenda, placa con fiereza (el año pasado fue capaz de arrasar a todo un Jamie Heaslip), ataca con rapidez, decisión y habilidad, maneja bien el juego a la mano, etc. El rodaje de estas virtudes, y dada la errática trayectoria del mediático Henson, debería hacer que Davies se convierta en la pareja de baile de Jamie Roberts en la línea de medios en el 15 de los dragones. Dejo como muestra uno de los ensayos que ha conseguido esta temporada en la Magners, en este caso frente a Newport-Gwent Dragons.

viernes, 1 de octubre de 2010

Rugby e historia


Hoy Gloucester visita The Rec, estadio de Bath, en la quinta jornada de la Aviva Premiership. Esta imagen corresponde al partido que ambos equipos disputaron el año pasado, y la cuelgo aquí porque me encanta el fondo del line out ganado por el visitante David Attwood: esos antiguos edificios ingleses que aportan un paisaje histórico esencial para entender cómo ha sido posible un deporte como éste.
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